¿Cómo es una sesión CONMIGO?
Cada sesión se adapta a ti y a lo que tu cuerpo necesita.
Siempre se intenta en una primera sesión liberar al cuerpo todo lo que se pueda en base a cómo esta la persona
Un espacio para soltar
Una sesión conmigo ante todo es un espacio de confianza para soltar y liberar.
Antes de empezar: llegar y situarse
Al llegar deberás comunicarme como te sientes y tu malestar principal. Si tienes algunas dolencias importantes que deba saber y coger confianza conmigo. No se trata sólo de "donde duele" sino de cómo está tu cuerpo ahora.
Durante la sesión
El cuerpo se adapta al ritmo, cada cuerpo se adapta de una manera distinta por lo que iremos viendo qué técnicas aplicar siempre pensando en tu beneficio.
Después de la sesión
Muchas veces, las personas describen una sensación de calma o descanso profundo y suelen dormir mejor.
En ocasiones al día siguiente se sienten un poco mareados o con agujetas, esto es debido a que el cuerpo estaba muy contracturado, pero suele durar muy poco y después viene el bienestar.
Cada sesión es única
No hay dos sesiones iguales, igual que no hay dos cuerpos iguales, ni dos momentos vitales idénticos.
Por eso cada encuentro se adapta a lo que necesitas en ese momento concreto.

Dudas habituales antes de una sesión
¿Cómo empieza una sesión?
Con unos minutos de llegada y escucha, para que el cuerpo pueda situarse y bajar el ritmo.
¿Hay un protocolo fijo que se repite siempre?
No. Cada sesión es distinta y se adapta al momento y al cuerpo de cada persona.
¿Qué pasa si me relajo mucho o me duermo?
Es algo habitual y forma parte del proceso de descanso del cuerpo.
¿La sesión incluye silencio?
Sí. El silencio es una parte importante del acompañamiento, aunque siempre se respeta lo que la persona necesite.
¿Se habla al final de la sesión?
Si lo deseas, sí. A veces basta con notar cómo se queda el cuerpo sin necesidad de palabras.
Si sientes que este enfoque conecta contigo, estaré encantado de acompañarte.
